Alasdemialma

Hola!
 
Me dirijo a ustedes para decirles que por diferentes motivos, incluso que se han acumulado en el tiempo, la mayoría de los Administradores Templarios hemos decidido, que la etapa del TdM dentro del Plan 24/7 ha llegado a su fin 
El Templo de la Música, como web, seguirá funcional, aunque sufrirá cambios paulatinos y algunos radicales en lo que se refiere a estructura y temática, pero siempre fieles a la esencia con la que fue creado, para que sea un lugar de encuentro donde las personas puedan unirse a través de la música, acortando distancias al crear puentes de comunicación gracias a este lenguaje universal.
Es una despedida definitiva a lo que refiere a la entrega de placas, a la creación de juegos y de salas, incluso a las noticias que publiquemos, pero como compartí hace unas semanas con ustedes: es necesario cerrar ciclos, terminar etapas, dar vuelta la hoja… “no por orgullo, ni soberbia, sino porque ya no llevan a ninguna parte” (Paulo Coelho).
Es necesario cerrar puertas, no dejarlas entornadas sino CERRARLAS, para que se abran otras, para avanzar, para crecer, para irse cuando todavía la sonrisa está dibujada en nuestro rostro, cuando aún quedan sueños que soñar, sentimientos que nos hagan vibrar y parte de la ilusión esté intacta.
Nos queda el agradecimiento por acompañarnos en esta locura de ser diferentes, por las palabras de aliento cuando sentíamos que ya no podíamos más, por las críticas que nos hicieron superarnos, por los insultos que nos hicieron más fuertes…
GRACIAS A TODOS POR TODO!
Gracias a los integrantes del equipo de Staff de Habbo.es porque en su momento apostaron a nosotros y nos consideraron, pese a muchos, dignos de ser considerados Fansite del Hotel.
No caeré en la tentación de nombrar a nadie en particular porque sería injusto, siempre dije que cada persona que ingresó al TdM, brindó un color al arcoiris de su alma y que sin su presencia JAMÁS lo habría tenido. Así pasó con los que se fueron por propia voluntad, por su realidad, por sus aspiraciones personales, porque no se sintieron parte de nosotros e incluso con aquellos a los que nosotros no sentimos formaran parte de nuestra esencia.
No quiero tampoco volver al pasado pero es bueno mirar hacia atrás y ver todo lo que hemos logrado! Fue un camino lleno de obstáculos, de disfrute, de frustraciones, de metas alcanzadas, de reconocimientos… Total y sencillamente ENRIQUECEDOR!
Nuestras puertas quedan abiertas, los invitamos a visitarnos cuando gusten, a acompañarnos en esta nueva etapa, a sintonizar buena música, a ser locutores, autor de noticias con un toque que sólo tú le podrías dar, a tener tu propia sección de esos temas que te apasionen, a formar parte del TdM sin importar tu nacionalidad, tu edad, tu orientación sexual , tu complexión física, tu estado de salud, ni el país donde residas… solamente porque te gusta, porque te sientes identificado, porque así lo quieres.
Hasta siempre!
No se olviden de soñar!
 
Anttigonna
gracias

De ganancias…

Hay cosas que son muy duras de oír, como por ejemplo que a tu enemigo no lo ganas cuando lo vences sino cuando lo conquistas. Hago hincapié, dije: lo ganas.

Cuando le ganas queda en él la espina del orgullo herido. Cuando lo ganas lo has sumado a tu causa.
Entonces de que sirve ganar al enemigo si no puedes sumarlo contigo, ganarle no sirve de nada, al menos en el tiempo.

De allí la sabiduría inmensa que hay en: no confrontar. Confrontar es golpearse contra una pared, nos hiere el golpe y a veces también nos destruye.
Por eso en la guerra no hay ganadores, tan solo quedan brechas abiertas, muros levantados, heridas que claman por compensación… no solo las del otro, también las nuestras.

Me sorprende la fortaleza de Gandhi, su “Alma grande” a su enemigo nunca devolvió un solo golpe. Tanto fue su grandeza que arrastró multitudes, muchos siguieron su ejemplo y ante torturas no respondían ni devolvían ni un golpe.

Así Gandhi liberó a una nación completa de la esclavitud. Tan solo negándose a servir a sus opresores. Tan solo resistiendo. “Tan solo”, y en eso se va una vida entera. Siendo consecuente y soportando sabiendo que esa manera era la forma de vivir. Esa resistencia no violenta les devolvía una dignidad que la esclavitud les había arrebatado. Y los hacía más fuertes los unía en un lugar común: La libertad. Así, siendo esclavos políticamente hablando, para su conciencia ellos eran libres.

Se es grande cuando se niega la tentación de responder a un golpe. Todas esas respuestas son efímeras, son de hecho condenatorias porque nos aseguran un cobro tarde o temprano. Pero cuando se contienen, o cuando ni siquiera existe la necesidad de devolver un golpe las repercusiones son incontables. Quedamos libres de toda condena.

Cuando somos lo que nuestra conciencia profunda nos dicta somos dignos, somos libres aun cuando a nuestro alrededor nos consideren esclavos. Solo es esclavo el que no puede dominarse, el que queda sometido a la respuesta que el otro exige, ya sea un golpe, una réplica, o cualquier respuesta.
Solo es libre el que actúa como libre. Y hace todo aquello que quiere pero, y esta es la salvedad, eso que hace y que quiere: no lo condena ni en su conciencia, ni en las de otros.

Cuando se deja de escucha a un tirano, ya este no tiene poder en el que no lo escucha.
No solo hay tiranos políticos, también hay otro tipo de tiranías, el bombardeo de mensajes al que nos somete la publicidad, los estilos de educación, el romanticismo de novela, la vida perfecta, el sueño americano, cubano, o lo que sea. El niño, la mujer, el hombre perfecto; la figura ideal, el amor ideal; el poder adquisitivo, la aceptación ilimitada o búsqueda de aprobación, y así por el estilo, podría seguir sin parar.

El silencio, me quedo con el silencio que permite discernir. Escuchar. Y detener la necesidad de llenar por dentro un vacío con cosas que tal vez ocupen un espacio que no deben llenar. La conciencia. Y sabiendo que lo que cada uno necesita puede ser diferente y deber ser personal.

Mi ganancia, creo que llega cada día con un reto. Si las cosas fueran fáciles, tal vez no pensaría mucho, y en consecuencia no aprendería.
“Lo más hermoso nos cuesta la vida” decía Silvio Rodríguez en su canción. 

Así que si es por ganar, se gana más al no responder mal…, sino al morir a ello, a esa necesidad de tener siempre la última palabra en el momento, para que así en algún momento pueda nacer por fin lo más hermoso, lo divino en nosotros, al comprender que de ganancias está lleno el cielo entero… y a veces el cielo está más cercano aquí en la tierra, para los que toman para sí estas verdades…

 

gandhifinal

 Fuente: florialv.wordpress.com

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